El 5 de agosto de 1966 The Beatles publicó su séptimo álbum, “Revolver”. Cuando hablamos de este disco nos estamos refiriendo a uno de los mejores (si no el mejor) álbumes del “Cuarteto de Liverpool”, musicalmente es una joya y su legado es notorio hasta el día de hoy.

Pese a que la evolución y madurez  musical del grupo comenzó con el disco previo, “Rubber Soul”, con “Revolver” el crecimiento ya es un hecho. Se escucha a unos Beatles experimentales, innovadores, creativos y, por sobre todo, maduros. Esto se puede ver en innovaciones como las grabaciones invertidas de guitarras, la implementación de instrumentos poco convencionales para la época, o el apoyo de orquestas en algunas canciones. Un disco revolucionario por donde se le mire.

Yendo ya a un comentario individual sobre cada Beatle, en este LP podemos ver cómo John Lennon fue influenciado por el consumo de LSD en canciones psicodélicas como “I’m Only Sleeping”, “She Said She Said” y, por supuesto, “Tomorrow Never Knows”. El Lennon de este disco es espectacular, porque se le ve en una de sus facetas más creativas.

Paul McCartney en este disco es musicalmente genial. Su evolución y madurez se nota desde su primera intervención propia, como lo es “Eleanor Rigby”, en donde, además de contar la historia de una chica del mismo nombre, la complejidad musical es notoria. Además de esa canción, Paul tiene grandes piezas, como “Here, There and Everywhere” y “Good Day Sunshine”.

George Harrison empieza a mostrar que sus composiciones no tienen nada que envidiarle a las de sus compañeros. El disco abre con “Taxman”, a estas alturas un clásico del “beatle silencioso”, en donde destaca su crítica letra a los recaudadores de impuestos. La influencia de la India se hace notar con “Love You To” en donde el sitar, ya empleado en el disco anterior, toma un protagonismo fundamental.

Ringo Starr solo canta una canción, la icónica “Yellow Submarine”. Sin embargo, las baterías de Ringo en este álbum son soberbias, especialmente las de “She Said She Said” y “Tomorrow Never Knows”. Si tomamos en cuenta que durante las sesiones de “Revolver” se grabaron los sencillos “Paperback Writer” y “Rain” (esta canción sobre todo, una de las mejores baterías de Starr) podemos notar la tremenda evolución que tuvo Ringo durante 1966.

En conclusión, estamos hablando de probablemente el mejor disco de The Beatles, principalmente por la relevancia que tuvo a corto plazo con la evolución musical de la banda, como la que ha tenido a largo plazo, siendo un disco que ha influenciado a conjuntos y a músicos hasta el día de hoy. Un más que merecido 10. ¿Es tu favorito de los de Liverpool?

Escucha “Revolver” aquí:

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