En el marco de la próxima visita de Michale Graves a Chile, volveremos al 4 de octubre año 1999 para desempolvar éste disco lanzado bajo la etiqueta Roadrunner Records, y que sería la última placa en la que participarían el ya mencionado vocalista, el guitarrista Doyle Wolfgang Von Frankenstein y el baterista Dr. Chud.

Partiremos por desmenuzar este disco, que en su versión original comienza con “Kong At The Gate”, tema instrumental que abre el disco con unos tambores y gruñidos de una bestia (asumimos que es King Kong), acompañados de un riff pesado. Así se da paso a “The Forbidden Zone”, la que parte con buen ritmo que de inmediato te invita a mover la cabeza. La línea vocal muy acorde y el sonido recuerda al álbum “American Psycho”.

Continúa “Lost In Space”, de ritmo acelerado y coros pegajosos, la letra nos cuenta de una batalla espacial contra arañas gigantes. “Dust To Dust” con un sonido más metalero, aparece como una canción robusta y redonda, con un Graves cantando a gran nivel. Es el turno de “Crawling Eye”, la que parte aceleradísima, para bajar la velocidad al clásico sonido Misfit en la era post Danzig, no es ningún hit, pero no defrauda.

El sexto trackWitch Hunt” inicia con un riff y batería machacante y repetitiva, quizás de lo más discreto del álbum. Aparece “Scream” y en un comienzo es por definición el sonido clásico del horror punk, pasando a un ritmo cadencioso y armónico que se te queda en la mente a la primera escucha. Una canción bien lograda. No es casualidad que fuese elegida como single y apoyada por un videoclip.

Saturday Night” es de una letra muy a los Misfits (sobre cómo matar a tu novia y olvidaste decirle algo), y melodía pegajosa con un coro que de seguro habrán cantado en más de alguna ocasión. Otro de los puntos altos del disco.

Ya llegando a la mitad del disco nos encontramos con “Pumpkin Head”, y esta abre con un Graves muy melodioso para pasar a un tándem de guitarra, bajo y batería machacadores, una canción que mezcla muy bien la rapidez y lo melódico. Le sigue “Scarecrow Man”, ¿el ser aniquilado por un espantapájaros que merodea por la ciudad en la noche? Esto es Misfits señores. Con una guitarra pesada y ritmo que no decae, la canción cumple.

Die Monster Die y Living Hell” llegan con coros pegajosos y un riff ganchero, muy en el sonido noventero de la banda. Otra vez aparecen la guitarra, el bajo y la batería, sonando sólidos y compactos en “Descending Angel”, con una voz de gran factura y unos coros que te invitan a levantar el puño y cantar apenas los escuchas, un solo de guitarra breve pero correcto por parte de Doyle Wolfgang Von Frankenstein. Otra de las buenas canciones de este disco.

Them” se caracteriza por tener una profética letra que habla del control del planeta por parte de insectos gigantes. No desentona dentro de las canciones de esta entrega y sin llegar a deslumbrar. “Fiend Club”, por su parte, hace directa alusión a los fans. Es una declaración de principios que, acompañada de una sólida base rítmica y coral, transforman a esta canción en otra de los buenos elementos del disco.

En “Hunting Humans”, nuestros amigos nos llevan ahora a un apocalipsis zombie, muy en la “receta” noventera de la banda: correctos riffs, el “¡woh, oh, oh!” que es parte del sonido característico de los americanos. La canción no hace más que seguir la línea del disco.

¿Quieres que tu novia jamás te abandone? Pues bien, córtale las extremidades y estará contigo para siempre o al menos así te lo plantea la banda en “Helena”. Sarcasmos de lado, la canción abre con un potente riff y un Graves entrando de manera magistral, con los coros perfectos y un cambio de ritmo que seguro será el momento de hacer mosh y pogo a lo bestia. Sin duda para mí la mejor canción de esta placa y porque no decirlo, una de las mejores de toda la discografía de Misfits.

Llegamos al cierre del quinto álbum de estudio de los estadounidenses. “Kong Unleashed”, y acá entiendo bien cuál fue la idea de poner esto al final. Quizás será algo interno de la banda o algún mensaje muy indescifrable, lo concreto es que es “casi” igual al comienzo del disco.

En líneas generales, “Famous Monsters” es una de las piezas más destacadas en la discografía de Misfits, y está a la altura de los icónicos discos de la era Danzig.

Ahora esperamos tener la fortuna de escuchar estas canciones y las de “American Psycho”, en tres conciertos agendados en nuestro país para los días 14, 15 y 16 de junio.

 

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