A mediados de los noventa, se venía gestando un estilo musical que cada vez agarraría más fuerza. Ya entrando a principios del siglo XXI este estilo estuvo en la cúspide de la música en todo mundo, siendo escuchada por radio, visto en canales de música, por millones de personas alrededor del mundo. Hablamos del nu metal, género que marca diferencia hasta el día de hoy. 

Bandas como Limp Bizkit, Slipknot, Korn son por decir unas de las más conocidas. En esta ocasión me detendré en hablar de Deftones, banda que ante cada disco evoluciona y evoluciona, despegándose de todas las etiquetas musicales estableciendo sus propios principios y transformándose en una de las bandas más influyentes de los últimos 20 años dentro del género del rock/metal.

White Pony”, tercer disco de los oriundos de Sacramento, California, es un disco que marcó un antes y un después en su sonido, para muchos un disco maduro para otros un disco más comercial. Lo cierto es que este lanzamiento los catapultó al estrellato, girando por todo el mundo y de esa misma forma llegando a Chile el año 2001, tocando ante un repleto Estadio Víctor Jara y donde incluso se escuchaban en las radios locales.

Todos los jóvenes de la época estaban en busca de una identidad y de música que los representara, incluso se vestían como Chino Moreno, vocalista de la banda, llegando a ser un estandarte para dicha generación, ocupando su misma ropa y por supuesto devotos del sonido estridente de la banda.

Este ya clásico álbum que lo conforman 11 canciones, contiene de lo más diverso que te puedas encontrar:

La primera canción es “Feiticeira”(hechicera o bruja en portugués). Abre los fuegos con un riff afilado de Stephen Carpenter, dando anuncio de algo sumamente intenso. La batería compenetrándose con la guitarra dando paso a la euforia, y en donde podemos apreciar la voz de Chino Moreno mostrando toda su versatilidad en el canto, paseándose desde lo calmo a lo rasgado. 

Bajando un poco las revoluciones damos paso a “Digital Bath”, con un ritmo mucho más sacado del trip hop que se amalgama con ritmos shoegaze, haciéndola una de las canciones de su catálogo más queridas por los fans. 

Entramos derechamente a la canción más salvaje y agresiva: “Elite”, la que nos presenta una burla a toda esa de gente que intenta aparentar ser algo, que por eso pertenecen a esa élite. Con una voz sumamente rasgada, casi raspando con el gutural mostrando toda la furia y el querer romperlo todo.

Rx Queen” tiene un corte mucho más tranquilo y menos intenso que “Digital Bath” pero su letra no se queda atrás en cuanto a intensidad ya que trata de un hombre que está con una mujer con problemas de salud (Rx significa prescripción médica). 

Sigue “Street Carp”, tema que muestra una gran potencia y que trae pequeñas similitudes a su disco anterior Around the Fur en especial a  “Lhabia”. 

La tendencia sigue presente y la cual hace sumamente atrayente de pasar de un tema más enérgico al menos enérgico, mostrando un corte mucho más dream pop. La más suave del disco, “Teenager”, nos relaja y nos da un paseo por la  nostalgia.

 Ya entramos en la recta final del disco, con “Knife Party”, uno de los temas más conocidos del disco, junto con  “Change (In the House of Flies)”, que contiene toda la esencia de lo que es Deftones y que hasta el día de hoy los no tan fans asimilan el sonido de la banda con estos dos temas. Dos imperdibles y por supuesto son temas más que queridos por la fanaticada.  

Korea” es un tema agresivo que nos traslada al lado oscuro de la noche, parranda y drogas. Canción sumamente disfrutable y que invita a dejarse llevar por su poder.

Passanger” y “Pink Maggit” últimos dos cortes: el primero con un invitado de lujo, Maynard James Keenan, vocalista de la tan aclamada banda Tool. Un tema que mezcla sonidos propios de Deftones y Tool, pero sobre todo se nota la influencia de Maynard en este corte (para que el que no lo conoce pero sí a Tool se dará cuenta de la influencia). El segundo y el que cierra el disco, “Pink Maggit”, un tema complejo, atmosférico y el más largo con una duración de 7:30 minutos. De él además surgió el tema “Back to School”, que lo llamaron el “Mini Maggit”, el tema single más conocido de la banda. Un disco madurado como una cerveza “Barley Wine”: mientras más pasa el tiempo mejor se pone.

Este disco empezó a mostrarnos una cara diferente de la banda de Sacramento, la que el pasado año 2021 reeditó “White Pony” con una edición con remixes muy interesantes. Además en el primer disco, que es el disco normal, parte con “Back to School”, ya que en la primera edición del álbum por allá por el año 2000, no formaba parte del disco oficial.

Un disco imprescindible no solamente para el devoto del estilo, sino yo diría de la música. De esa persona que ande buscando algo innovador, algo diferente y quiera descubrir un disco angular de principio de siglo, sin duda es una apuesta a ganador.

 

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