Para quienes conocen el producto de la lucha libre a nivel mundial el día de hoy, es prácticamente imposible imaginarse el deporte-espectáculo sin la música, que sin duda es y seguirá siendo un componente esencial.

Pero no siempre fue así. Durante la década de los 70 y comienzos de los 80, era muy raro ver a un luchador hacer su ingreso al ring acompañado de música, lo cual fue cambiando con el auge de la cultura pop, los conciertos mainstream y por supuesto con el surgimiento de superestrellas de la talla de Ric Flair, The Ultimate Warrior, “Rowdy” Roddy Piper y, por supuesto, Hulk Hogan.

Fue así que surgió la idea de cooperación entre ambas industrias, todo de la mano del reconocido mánager “Captain” Lou Albano, quien se reunió con Cyndi Lauper por un asunto de negocios. Lauper quería que Albano apareciera como el padre de Lauper en su video musical “Girls Just Want to Have Fun”.

Luego, Vince McMahon, dueño de la entonces WWF, contrató a Lauper y Albano para aparecer en un segmento de Piper’s Pit durante el programa Monday Night Raw, en el cual el “Capitán” insultaría a Lauper, provocando que ella lo golpeara con su bolso. Un gesto que uniría a ambos mundos para siempre.

Lauper y Albano zanjarían sus diferencias en el evento “The Brawl to End It All”,el 23 de Julio de 1984, en lo que fue un verdadero juicio por combate durante el primer encuentro de lucha libre femenina televisado. Albano estaría en la esquina de Fabulous Moolah, quien fuera la campeona femenina de la compañía por 28 años seguidos, mientras que Lauper sería representada por Wendi Richter. El encuentro terminó con Richter coronada como la nueva campeona gracias a una pequeña interferencia de Lauper.

Fue así como desde 1984, WWE ha subido a algunas de las estrellas más importantes de la historia del rock a un ring. Desde el miembro más reciente del WWE Hall Of Fame, Ozzy Osbourne interpretando“I Don’t Wanna Stop”en Wrestlemania II, mientras se unía a Lou Albano para acompañar al ring a The British Bulldogs en su victoria contra Brutus Beefcake y Greg Valentine por los títulos de parejas de la WWF, pasando por Alice Cooper, quien acompañara a Jake “The Snake” Roberts” durante su entrada en Wrestlemania III,  hasta Motörhead interpretando su clásico “The Game” mientras Triple H hacía su entrada en Wrestlemania 17 Wrestlemania 21.

 

La mente detrás de los acordes

Durante esta época de oro de la lucha libre, que pasó de ser un espectáculo local a un fenómeno mundial, hubo una persona a cargo de crear la música de entrada de las grandes leyendas que todos recordamos. Desde Stone Cold Steve Austin a The Undertaker, el responsable fue el ingenio y la creatividad del músico y compositor Jim Jonhston.

El cerebro detrás de las canciones más icónicas de la WWE desarrolló un método de estudio y acercamiento al personaje de cada luchador. El compositor analizaba desde la forma de caminar, hasta la actitud y las palabras que utilizaban las superestrellas y por supuesto, la reacción del público hacia ellas, para así componer una pieza única y a la medida, tal cual si de un traje se tratara.

Para cerrar esta nota, vamos a remontarnos al año 2005. La facción indomable de la WWE, Evolution, se había disuelto hace poco, dejando a las jóvenes promesas Batista y Randy Orton un poco a la deriva. Avanzaba el año y el líder, Triple H, se consolidaba como uno de los villanos más despreciables y cobardes de la historia para prolongar su reinado como campeón mundial pesado. Esto  mientras que Batista ganaba el Royal Rumble para convertirse en el primer retador al título. El brutal enfrentamiento en Wrestlemania 21 coronaría a “El Animal” como nuevo campeón, pero además nos regalaría la siguiente joyita:

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