Escrita por: Diego Flores López (ig: thecrimson.sunrise)

Luego de 22 años de espera, el tercer álbum de Liquid Tension Experiment ha visto la luz en plena pandemia mundial. Lo que era visto como una remota posibilidad, finalmente logró concretarse para seguir escribiendo la historia de uno de los proyectos más interesantes del Progresivo.

Con una portada multicolor, ocho sencillos en su interior y un CD-2 con al menos una hora de improvisación, la megabanda nos propone un proyecto interesante de escuchar, ya contando con la liberación de tres de estos singles; lo que preparó el ambiente para escuchar el producto final que, por lo menos, será entretenido de escuchar.

La introducción a esté tan anhelado reencuentro no pudo ser otro que Hypersonic, dónde mantienen un ritmo acelerado al son de los redobles de Portnoy y sus variaciones entre cajas, toms y platillos; para luego hacer una escalada armónica por toda la longitud de sus respectivos instrumentos (como es tradición en varias composiciones de Dream Theater). Después, Jordan Rudess estará a cargo de general la base armónica y paisaje que de vez en cuando complementa las líneas melódicas de Petrucci, mientras al fondo escuchamos a un Tony Levin siempre atento a todos los movimientos de los demás miembros, cumpliendo con encontrarse rítmicamente con la batería. La intensidad sigue hasta llegar a un interludio en 4/4 dónde Petrucci es el protagonista con un solo emotivo que luego Rudess complementa; dando antesala a un cambio rítmico interesante que va de menos a más con espacios destinados a desarrollar un clímax de tensión que, finalmente, nos hacen retomar el argumento inicial finalizando tal y como inició (con el peculiar grito final de uno de los integrantes).

 

Luego nos dirigimos a Beating The Odds, un tema con una presencia rítmica más estable, donde los sintetizadores de Rudess, en sus distintas expresiones sonoras, son protagonistas desde un primer momento; confiriendo un aire de grandiosidad a la canción. Petrucci avanza en las líneas melódicas, con notas extendidas que van marcando el patrón de la canción. La danza melódica entre ambos es notable y el resto de la canción se desarrolla bajo ese respecto. Cuánto se extrañaba oír los increíbles paisajes donde Petrucci, Portnoy y Rudess van al unísono de forma maravillosa, precisa y entrelazada unos con otros. Las melodías despiertan ese sentir nostálgico, como extrañando aquella época de antaño.

Liquid Evolution nos presenta una panorámica más experimental, al estilo Osmosis del LT1, donde la invitación es a caer en un pequeño momento de trance, con el fin de dar un  descanso a nuestro cerebro. La armonía es relajada y sin pretensiones de abrirse a complejidades innecesarias, donde destaca el sonido estilo fretless logrado por Tony Levin y la atmósfera dada por Rudess. Un tema correcto y que permite dar un equilibrio al álbum.

Luego de esta pequeña parada, nos volvemos a reconectar a la intensidad presentada en este álbum mediante The Passage of Time, el primer single lanzado por la megabanda, que preparó las expectativas de los oyentes y fue la protagonistas de muchas opiniones diversas entre ellos. Un tema con un riff inicial en Mi menor donde se ensamblan todos los instrumentos con la dirección rítmica absoluta de Portnoy, quien a partir de redobles y quiebres moviliza a los demás músicos. A lo largo del tema, se generan paisajes más calmos donde Rudess los adorna con bellas melodías, seguidas de una interpretación similar de Petrucci traducido a su impronta. Más adelante, escuchamos los momentos de rigor donde Petrucci y Rudess realizan sus solos. En cuanto a sonido, no existen variaciones respecto al quehacer en Dream Theater. Para ser más preciso, esta pieza recicla varios conceptos y estructuras rítmicas y melódicas de In the Presence of Enemies, siendo así un tema correcto y bien logrado.

 

Avanzando en el desarrollo del álbum, la megabanda nos entrega una continuación del tema Chris & Kevin’s Excellent Adventure del LTE1: Chris & Kevin’s Amazing Odyssey. Siendo este último más extraño y experimental que el primero. Comienza con un sonido-ruido aparentemente generado por Tony y sus artefactos usados para la digitación en el bajo. De fondo, Portnoy adorna y potencia la intriga de este tema y la incertidumbre de cómo irá avanzando con el pasar de los segundos. Así, va desarrollándose esta conjunción, que se torna más rítmica hasta llegar a la parte final, donde retornan los sonidos extraños antes de finalizar.

Llegamos al tema de mayor duración del disco. Con 13 minutos y 16 segundos, la megabanda nos entrega una versión adaptada de una pieza clásica de la música docta y jazz remontada a los años 20 creada por George Gershwin y reinterpretada con una orquesta sinfónica por Ferde Grofé en 1946. Rhapsody of Blue es una pieza que brilla con luz propia, estructurada de manera sublime y que eleva esta amalgama docta y jazzística de manera prodigiosa. En cuanto a la versión de este disco, la interpretación es sobresaliente. Seguramente de lo más destacable del disco, puesto que recodifican esta obra clásica al lenguaje musical de Liquid Tension Experiment, poniendo la partitura completa al servicio de su ejecución virtuosa y progresiva; sin disipar el espíritu de esta obra, que apunta a la generación de melodías y atmósferas sonoras vinculadas a lo melancólico. Para analizarlo detenidamente, se recomienda escuchar la obra original, y así comparar los distintos matices y la genialidad que tuvieron para adaptar esta obra tan compleja, 100 años después de su composición original.

Shades of Hope es una hermosa balada en Do mayor al estilo State of Grace del LT1 y Hourglass del LT2, donde se conjuga la emoción y nostalgia congeniados por la interpretación en formato dueto de Petrucci y Rudess. Un tema que rescata lo apacible que la música puede ser para nuestra alma y que nos genera  momentos de refrigerio en tiempos difíciles para nuestra salud mental. Sin embargo, quien suscribe considera que, para haber sido la instancia de reunión más esperada en el Progresivo desde su último lanzamiento en 1999, debieron haber apostado por algo mucho más creativo, distinto y desafiante para ellos mismos (algo así como una Furia Taurina) donde haya sido evidente la inquietud por producir algo más íntimo e intrincado de procesar para el fan prog que esperó tanto tiempo. Esto también considerando la no-participación de las otras dos estrellas en la Batería y en Bajo. Con todo, un tema que, ocupando este formato dueto de forma exclusiva en este disco, no suma más que apelar a la emocionalidad que genera escucharla; obligando así a los demás temas a resaltar.

Llegando al final de esta obra, se encuentra al segundo tema de larga duración del disco: Key To The Imagination. Con un inicio de piano jugando con  Fa# menor – SiM/Sim para llegar a ReM con todos sonando de forma quieta, hasta llegar a un cambio abrupto donde el ritmo es dirigido por Tony Levin con un groove que luego se materializa en la ejecución de todos los instrumentos. Así procede este tema, siguiendo la melodía presentada inicialmente por el piano y los respectivos arreglos que cada uno genera. Llegando a la mitad, experimentamos sonidos distintos en una escala menor en Do, cuyos timbres recuerdan levemente a lo realizado en Scene Six: Home. Así, el tema avanza con momentos intensos y llenos de virtuosismo hasta un interludio notable donde nuevamente cambiamos de tonalidad hacia el Fa# menor – SiM/Sim inicial, pero con un sintetizador que otorga una grandiosidad de orquesta que eleva la parte final del tema que decanta en un cierre preciso y con los clásicos toms de Portnoy. Sin duda de lo más relevante y espectacular del álbum, cuya estructura general a lo largo de su duración nos expone niveles de complejidad muy propios de este cuarteto, con espacios distintos para la experimentación.

En síntesis, Liquid Tension Experiment nos trajo un álbum contextualmente difícil de hacer. No sólo apuntando a la dificultad asociada a la disposición creativa y a la generación de música propiamente tal dada la pandemia, sino también a que la paralización del rubro ha traído un aumento en el desgaste mental y emocional; lo que obstaculiza crear algo nuevo (asumiendo que todo esto tuvo resonancia en los integrantes). Esto justificaría el hecho de que la banda no salió a explorar espacios poco recorridos, prefiriendo abrazar sus rasgos más identitarios y tradicionales; entregando así un producto muy amigable con lo que la fanaticada quiere escuchar.

Si bien este disco no alcanza a sentarse en el trono junto a los dos discos previos de la megabanda, ni tampoco apunta a ser galardonado como el mejor del género en lo que va del año, sí es destacable el hecho de haberse reunido para regalarnos, a los fans más acérrimos un nuevo álbum que tiñe de virtuosismo, técnica y musicalidad asombrosas a nuestro futuros días de encierro. Además, es imposible no emocionarse con la reunión de estos grandes músicos que nos han dado tantas buenas experiencias musicales entre sus numerosos proyectos, cuya energía y propositividad se transmiten en cada canción producida, independiente del paso de los años sobre ellos (y nosotros, en tanto oidores).

Con todo, este álbum tiene tremendos elementos a destacar, como son los dos temas de larga duración; sumado al hecho de que esta reunión abre la posibilidad de esperar un LT4…¿por qué no?

 Tracklist (Deluxe Edition): 

CD-1

  1. Hypersonic (8:22)
  2. Beating the Odds (6:09)
  3. Liquid Evolution (3:23)
  4. The Passage of Time (7:32)
  5. Chris & Kevin’s Amazing Odyssey (5:04)
  6. Rhapsody in Blue (13:16)
  7. Shades of Hope (4:42)
  8. Key to the Imagination (13:14)

CD-2

  1. Blink of an Eye
  2. Solid Resolution Theory
  3. View from the Mountaintop
  4. Your Beard Is Good
  5. Ya Mon

Line up: 

– John Petrucci / guitarra

– Jordan Rudess / teclados; sintetizadores

– Tony Levin / Bajo, Chapman Stick

– Mike Portnoy / Batería, percusión

Sello: InsideOutMusic

 

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