El dúo chileno lanzó su primer disco llamado ‘My Life, My Canvas’, título que queda bastante bien en esta introspección llena de rock, pero que también explora un tono más íntimo y emocional.

Pocos músicos pueden vanagloriarse de la emoción de contactar al productor que trabajó en uno de tus discos favoritos, para terminar construyendo un álbum con él. Francisca Torés y Karin Aguilera son parte de aquel selecto grupo que pudo darse aquel gusto. Las chilenas acaban de lanzar su disco debut ‘My Life, My Canvas’, que contó con la participación de Dimitri Tikovoï, encargado de la producción del disco ‘Meds’(2006)  de Placebo, referentes de Frank’s White Canvas

Lo que comenzó con un tímido mail, terminó en el dúo viajando a Londres para conocer al francés y armar lo que sería su primer trabajo de larga duración. Afortunadamente, el encuentro dio paso a una placa completa y que lleva a Frank ‘s White Canvas a un alto lugar en el rock nacional, y por qué no, internacional.

Lo más interesante de la propuesta de las chilenas es que este álbum debut podría separarse en dos ejes que mueven los 9 tracks: uno de corte más rockero y energético, mientras otro traspasa lo emocional para implementar sonidos lentos, emotivos y muy personales. Aquella catarsis muestra a las músicas de forma honesta, cercanas, pero también dando la oportunidad a mostrar su calidad musical. Una mezcla bien elaborada que refresca en la escena más pesada del país.

En la vereda más emotiva encontramos ‘Play’, un viaje de emociones de introspección, un desborde de sentimientos con una voz suave. Una melodía más bien dulce que juega con un pop elegante. También integran ese grupo ‘Best One Yet’, ‘One by One’, que aporta con su potencia y fuerte mensaje, que según consignó Karin, se trata de un relato sobre sufrir crisis de pánico, y ‘Someday’, que sorprende con los sonidos de teclado, dando un final más minimalista y calmo al disco.

Aunque el dúo abrió su corazón para compartirlo con sus fanáticos, tampoco quiso dejar su lado más rockero, pesado y energético. ‘Hiding Away’, ‘Sleep, work, eat’, ‘Easy To Forget’, ‘Cazador’ y ‘Nobody Come’ fueron los temas elegidos para plasmar la pasión a punta de los instrumentos y un oficio brillante. Karin y Francisca se lucen con sus instrumentos y voz, una muestra importante de qué están hechas. Y no fallan.

Frank’s White Canvas utilizó este debut para hablar de ellas y presentarse al mundo. Su popularidad creció exponencialmente con este lanzamiento, demostrando con estos tracks porque merecen aquel reconocimiento.

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