[Las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza y la proporción áurea es su principal dialecto]

Una vez la obra se ha hecho orgánica, esa obra es para siempre. Como el sol, la luna, las estrellas, los grandes árboles, las flores, la hierba es, y seguirá siendo mientras exista el hombre y dondequiera que éste se halle” (Frank Lloyd Wright).

Son bastantes los discos que retratan problemas existenciales, capaces de tocar nuestra humanidad y que, por ello, pueden clasificarse como discos filosóficos. Más que responder preguntas, nos llevan a cuestionar nuestro existir y hacernos repensar nuestras categorías de pensamiento.

Algunos de aquellos discos se han vuelto clásicos imborrables en la cultura popular, un ejemplo de aquello es ‘Dark Side of The Moon’ de Pink Floyd. Este disco se volvió una revelación para la época. Las líricas contenidas en sus estrofas tocan temas tan complejos como el fenómeno del tiempo, el dinero, las patologías mentales, etc. Un disco que, en lo compositivo, conceptual y en lo visual es único y atemporal, el tiempo no parece pasar sobre él, al contrario, le otorga más importancia y con aquello su legado se hace más prominente.

Corre la década del 2000, la masificación del uso del internet, la clonación de la oveja Dolly en años anteriores, son el reflejo de una sociedad instantánea y líquida, donde las certidumbres comienzan a difuminarse y el sentimiento de colectividad también disminuye. O en palabras de Marshall Berman (1982), “todo lo sólido se desvanece en el aire”. Se comienza a forjar un individualismo creciente y aquellas certezas acerca del mundo y de nuestra existencia se dejan de lado, para dar paso a solo el presente.

En este contexto, exactamente, el 15 de mayo del año 2001 a través del sello Volcano Entertainment, el cuarteto estadounidense conformado por Maynard James Keenan, Adam Jones, Justin Chancellor y Danny Carey daban a luz lo que para muchos es considerado su obra cumbre: ‘Lateralus’. Un disco que cambió la concepción del metal y la música en general.

Un ejemplo de superación artística, con un trabajo que estuvo cuidado en todos los ámbitos posibles, al igual que ‘Dark Side of the Moon’, sus líricas, su música y el arte de Alex Grey que lo sostiene lo hacen un disco que traspasará generaciones.

Mucho se ha escrito sobre ‘Lateralus’, que emergiera el año 2001 no es casualidad, al igual que ‘Dark Side of the Moon´, el disco de Tool viene a cuestionar, a traer nuevamente “una verdad” la idea del ser humano como centro, siempre situado en un contexto más amplio.

Es una respuesta ante la búsqueda por certezas que alivianen la incertidumbre humana, las respuestas siempre se acrecientan con grandes cambios, tanto sociales como de paradigmas. Un año después del cambio del siglo, ‘Lateralus’ emergió en un contexto ideal.

 Lateralus y Fibonacci

Es así que la idea detrás del disco, que no es nada menos que la denominada “proporción áurea”, es una respuesta universal ante los misterios de la creación del ser humano y del cosmos.

¿Pero qué es la proporción áurea? ¿En qué se relaciona la secuencia de Fibonnaci con Tool? ¿la proporción áurea es algo nuevo en la música y en el arte en general?

En la presente lectura, te invitamos a conocer dicha proporción, sus alcances en la ciencia, en la música y en el arte, Considerando siempre la obra de Tool.  

En la película “Phi: el orden del caos” de Darren Aronosfky, el protagonista Max Cohen, científico y matemático, señala dos verdades que para él resultan fundamentales:

  1.- Las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza.

 2.-Todo lo que nos rodea se puede representar y entender mediante números.

Cohen, en el afán de buscar una verdad universal y absoluta a través de las matemáticas se trastorna, en un final digno de una película de culto. Como bien descubrió, si las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza, entonces la proporción áurea es su dialecto principal.

La proporción áurea, es un principio armónico y simétrico que se extiende y se materializa en la naturaleza. Se presenta de manera numérica y matemática como 1,618033 … y también se representa frecuentemente con la letra fi (phi) (Φ,φ). Tal como lo hace la película de Aronosfky.

Dicha proporción se puede observar empíricamente en los pétalos de una rosa, en un embrión humano y en la forma de conchas y cuernos de algunos animales.

En palabras de Priya Hemenway (2008) la proporción áurea es: “la relación del conjunto con la parte mayor es exactamente la misma que la de la parte mayor con la menor”. Dicho, en otros términos: “se trata de una serie numérica que progresa sumando los dos números anteriores”. Progresión numérica que encontramos en las estrofas de la canción “Lateralus”:

Black (1)

Then (1)

White are (2)

All I see (3)

In my infancy (5)

Red and yellow then came to be (8)

A partir de esta idea nace la tan famosa secuencia de Fibonacci, sucesión matemática que se origina a partir del 0 y el 1, donde cada nuevo término es la suma de los dos dígitos anteriores. Se forma así la idea de un espiral hacia lo infinito. Dicha idea se manifiesta de manera explícita en las letras de la canción “Lateralus”:

“Montaremos la espiral hasta el final y podremos ir simplemente a donde nadie ha estado”.

“Espiral afuera, sigue, sigue…”

La idea de un espiral extendiéndose hacia el infinito introduce al ser humano en la ecuación, somos parte indisoluble del universo y las leyes que lo gobiernan.

“Este cuerpo conteniendome me recuerda mi mortalidad”.

“Abraza este momento. Recuerda. Somos eternos” (Parábola).

De aquí se desprende, que el disco de Tool y sus canciones tengan otro orden al establecido, al igual que un espiral, hay que comenzar desde “dentro hacia afuera”:

  1. Parabol – 7. Parabola – 5.- Schism – 8. Ticks & Leeches – 4.- Mantra – 9. Lateralus – Faaip de Oiad – 1.- The Grudge- 12. Triad – 2. Eon Blue Apocalypse – 11. Reflection – The Patient – Disposition.

En lo referente a lo visual, el arte elaborado por Alex Grey es un ejemplo claro de cómo la idea de las proporciones fueron hermosamente plasmadas de manera equilibrada y armónica en cada dibujo creado por el artista.

El círculo que se puede visualizar en la versión del CD y del vinilo toma la forma de un espiral, infinito al igual que la secuencia de Fibonacci.

La mística de la proporción áurea, ha alimentado la obsesión de artistas desde tiempos inmemorables, la proporción áurea ha sido retratada en el David de Miguel Ángel, en el “Hombre del Vitruvio” de Leonardo Da Vinci, o el Partenón de Atenas por nombrar algunas.

Sin duda alguna que la banda estadounidense Tool pudo articular lo visual, lo musical y lo conceptual para crear una obra única, un disco que al igual que ‘Dark Side of the Moon’, cambiará nuestros paradigmas a la hora de entender el arte en general y la forma de hacer música.

Referencias:

– Berman, M. (1982) Todo lo sólido se desvanece en el aire. Nueva York, Simon & Schuster.

– Hemenway, P. (2008) El código secreto. Köln, Evergreen.

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